El Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA. Nada, significaba exactamente nada para mí. Hace 4 años me tocó llevar el plan de comunicación por la visita de este trofeo a México y, en verdad, nunca imaginé lo que un objeto como éste puede provocar. Miles y miles de personas formadas, esperando tomarse una fotografía junto al trofeo, aunque no lo pudieran tocar, aunque sólo pudieran verlo unos segundos y guardar una imagen de ese momento en el que estuvieron ahí.

Y es que el simbolismo que se ha construido alrededor del trofeo no es menor. Nadie, más que campeones mundiales del fútbol y primeros mandatarios de los países, la pueden tocar. Na-die. Y el equipo de seguridad que viaja con la presea se lo toma muy en serio. Viaja en una caja de seguridad, resguardado en una tela negra, lo sacan con guantes blancos antes de colocarlo en su pedestal y está cubierto por una caja plástica transparente, cual si fuera el “papamóvil”.

Tuvimos que esperar 4 años para re encontrarnos. La Copa del Mundo regresó a México como parte del Trophy Tour de la FIFA,  celebración que estamos realizando en Coca-Cola previo al arranque del Mundial de Brasil 2014.

La Copa llegó a Monterrey el 8 de febrero, después de haber visitado Guatemala. Hacía un frío “horrorífico”, llovía, y aún así, los regios fueron a vivir la experiencia de los minutos junto al galardón en lo que llamamos Fan Experience, que era un recorrido con actividades como videojuegos, música brasileña, canchas de fútbol, música y baile. “Que se ilumine la ciudad, que se ilumine todo el mundo…”, cantaban Paty Cantú, Monobloco y Wisin “La Copa de Todos”, el himno oficial de Coca-Cola para el Mundial. Si algo nos tomamos en serio y realmente le ponemos pasión, es a crear experiencias que puedan ser memorables y que sean como un poco de magia en tu vida. Eso es una de las razones por las que amo mi trabajo. Si hacemos algo, lo hacemos con ganas y lo hacemos bien.

De Monterrey, la Copa viajó a la Ciudad de México: miles de fotografías más, familias enteras y la visita a la Residencia Oficial de los Pinos, para ser levantada por el único mexicano con facultad de la FIFA para tocar la Copa. 

Presidente Enrique Peña Nieto, sosteniendo la Copa Mundial de la FIFA

Después llegó el momento que más disfruté. Una cena con jóvenes representatntes de las comunidades Cora y Huichol de Nayarit, estuvieron con nosotros en un evento para recaudar fondos que serán utilizados para la construcción de espacios deportivos en sus comunidades. ¡Estuvo increíble! Todos pudieron tirar penales a Corona y demostrar juntos cómo el fútbol es mucho más que un espectáculo. Sobre todo, el fútbol es un deporte que ha tenido la capacidad mundial de inspirar, de unir y de hacer que sucedan cosas extraordinarias. Eso a mí, me parece de lo más rescatable y en donde prefiero poner el enfoque.

Sé que el fútbol se ha vuleto complejo, politizado, que tiene grandes implicaciones económicas… sí, eso es un hecho, pero también lo es que gracias a su poder de convocatoria se pueden hacer cosas trascendetes y cada 4 años hay millones de personas en todo el mundo, unidas, alegres, cantando, apoyando a sus Selecciones… trascendiendo fronteras.

Niños Huicholes

Jóvenes huicholes y coras

¡Los penales!

Jesús Corona estuvo presente en la Cena con el Trofeo