Sin duda, cada experiencia te marca de maneras muy distintas y va moldeando quién eres y cómo trazas tu camino por esta vida. Y en esos pasos indecisos o contundentes, puedes llegar a conocer a personas que hacen magia en ti.

Pues bien, yo les puedo decir que yo me enamoré en 5 meses. Un cambio de trabajo, entrar como niña nueva a la escuela y, cual hechizo de Harry Potter, ya estaba viendo con ojos de corazoncito al equipo con el que trabajé. Y, aunque en esta vorágine de mi vida resulta que no seguí en el mismo trabajo, sí sigo con ellos y me los llevaré como parte de mi mundo, agradecida de haberlos conocido y recordando cada sonrisa compartida… y aún ahora, sin vernos todos los días, sigo sonriendo.

¿Puedo recomendarles algo?… conozcan y déjense conocer. El trabajo no es sólo trabajo, es parte esencial de nuestra vida. Imaginen lo que pueden ganar.