No todos los años recibimos la Navidad con ánimo festivo y familiar… es más, incluso hay quienes sólo esperan el momento de verle el fin. Yo creo que el tema de fondo es que nos confronta con nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás: te gusta pasarlo en familia o no, te gustan las tradiciones familiares o no, estás de acuerdo con regalos e intercambios o no… todo parece muy dual.

Al final, como en gran parte de las ocasiones, es cuestión de actitud. ¿Qué es lo que nosotros aportamos para que el ambiente del lugar en el que estemos sea mejor?, ¿que hacemos para apoyar las causas en las que creemos, más allá de compartirlas en las redes sociales?, ¿cómo buscamos resolver nuestros conflictos emocionales para ser mejores seres humanos?, ¿cómo llevamos a la acción lo que nos proponemos? Es una época en la que el contexto está plagado de mensajes que parecen mezclar el amor y la paz con los regalos y las fiestas.

Pues bien, si ya sabemos que llegará, ¿no sería mejor prepararnos y hacer, en lugar de pretender que los demás lo hagan?:

  • Hay muchas causas, personas y organizaciones sociales que necesitan apoyo. Ya sea donaciones de dinero, en especie o en tiempo… tú puedes hacer la diferencia. No pienses que es poco, lo peor es no hacer nada.
  • Si te molesta convivir con algunas personas en las cenas de fin de año, recuerda que siempre hay opciones. Puedes decidir no ir, o ir con la convicción de que la pasarás muy bien y pondrás todo de tu parte para que sea una gran experiencia.
  • Celebración navideña no es sinónimo de fiesta hasta el amanecer, puedes pasar la mejor de las noches con una o dos personas importantes para ti, quizá sólo con Netflix, una copa de vino y una cena deliciosa.
  • Aunque parezca comercial, la magia está en ti, sólo o acompañado, aprovecha esta época para reflexionar, meditar y proyectar lo que tú quieras. Regálate un espacio para ti, para escanear tu mente y tu espíritu, y seguir soñando y trabajando para lograr tus metas.

Guerras, incertidumbre, inestabilidad económica, falta de empleo… este año no ha sido fácil. Nunca lo es y son situaciones fuera de nuestro control, pero sabemos que hay muchas otras que dependen de nosotros, y de nadie más… en esas, enfoca tu energía y disfruta de esta vida con humildad, con agradecimiento, con solidaridad y con optimismo.

¡Felices fiestas!