No, este no es un día para felicitarnos por ser mujeres, pues ese es sólo un dato circunstancial. Es un día para reflexionar sobre lo que se ha logrado en cada desafío que en la historia ha enfrentado el género y sobre los retos que aún quedan por delante rumbo a la, aún distante, equidad. Y también, por supuesto, y aún más importante, para seguir o comenzar a ponernos en acción aportando, desde donde estés, una semilla de cambio positivo. Para eso es el Día Internacional de la Mujer.

Aún hoy, de acuerdo con la ONU, 63% de las mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de abuso; aún hoy, de acuerdo con las estadísticas, estamos a 100 años de distancia de lograr equidad en los puestos de alta dirección en las empresas; aún hoy encontramos las grandes tasas de violación en países como la India, o la desaparición u homicidio no resuelto de mujeres en nuestro país. Son cientos de temas que hacen relevante que todas levantemos la voz, pero sobre todo, que todas actuemos en favor de un mejor futuro para nuestras hijas, amigas, sobrinas o incluso mujeres desconocidas.

No cierres los ojos. Actúa.