“¡Con esta chamarra me siento poderosa, mamá!”, me decía enfática y orgullosa mi gremlin mientras me mostraba su chamarra nueva de la Mujer Maravilla.

Le compramos la chamarra un día después de la mega marcha de mujeres en Estados Unidos, y sin tener nada en común un evento con el otro, y con las enormes proporciones que hay entre las dos situaciones, para mí fue absolutamente reflexivo porque yo quiero que mi hija se sienta poderosa siempre, con o sin chamarra. Que vaya por la vida con la frente en alto y segura de que no hay nada que no pueda lograr si se lo propone y trabaja con pasión para lograrlo.

¿Cómo será el mundo cuando ella entre a la vida profesional?… no tengo idea, pero sí estoy convencida de que voy a hacer todo lo que sea posible para darle las herramientas necesarias. Casi todo depende de ella, lo sé, pero también estoy convencida de que mientras más herramientas tenga para lograrlo, más sencilla le será la lucha… y yo espero que sea luchadora (no como en los memes, jajajajaja!!).  Quiero que siempre se siga sintiendo la Mujer Maravilla.

¿Qué herramientas les estamos dando a nuestros hijos?, ¿los estamos educando para ser investigadores o para creer lo que les digan?, ¿están aprendiendo a preguntar o a recibir y memorizar? Todos, todos los días me pregunto eso para no olvidar lo importante por lo urgente. No quieres que haga la tarea, quieres que la entienda; no quieres que aprenda las tablas de multiplicar, quieres que entienda para que le van a servir… y así mis mantras personales.

Yo también me siento poderosa, como la Mujer Maravilla.

 

Nota: Como muchos de ustedes saben, me gusta mucho leer, y uno de los libros que he encontrado sobre aprendizaje y que he encontrado interesantes, ha sido “Aprendizaje Inteligente” de Pablo Menichetti. Seguramente no todo lo que ahí viene les servirá, pero sí trae muy buenos ejercicios e ideas que podrían aplicar.