Erick y mi gremlin. Mi gremlin y Erick. Son una unidad felizmente indivisible. La mirada de admiración y amor que tiene mi hija para su papá todos los días; y el abrazo y protección que tiene Erick con ella, son simplemente mágicos. Ese amor es parte de la adrenalina que los hace sentir que dominan al mundo y que yo me siento absolutamente afortunada de poder disfrutar.

Meses antes de que mi gremlin naciera, Erick se mandó hacer una playera que decía “First time dad”, era un papá feliz, nervioso y emocionado. Y cuando nació, ¡pum! sus miradas se cruzaron y creció el amorrrrr. Me encantaba ver lo pequeñita que era ella, tanto que podía cargarla con una sola mano para acurrucarla en su pecho y quedarse dormidos en la más absoluta paz. Él se volvió el más audaz para cambiar pañales con luz y sin luz, para arrullarla, bañarla… y poco después perseguirla por toda la casa cuando empezó a gatear… y hasta hoy, ese cuento de hadas continúa, pues para ella no existe un ser más perfecto: es quien la hace reír, la cuida, le enseña… es SU papá.

Este fin de semana celebramos el día del padre, y es una gran oportunidad para agradecerles a los que lo son en toda la extensión de la palabra, y recordarles a los que no que:

  • Su imagen y abrazo son insustituibles, lo que ustedes hacen, sus hijos lo observan, lo absorben y lo transforman en comportamientos de vida. Hables o no hables, estés o no estés… todo lo que hagas, les impacta.
  • Ella (o él) necesita un héroe, como explica el libro “Padres fuertes, hijas felices”, y su primer héroe eres tú… su papá. Ella “necesita un héroe para abrirse paso en esta traicionera sociedad… Y convertirse en héroe requiere fortaleza emocional, autocontrol, y aguante físico.” No es una tarea fácil, pero es una tarea hermosa que no se compara con ninguna más.
  • No tienes que ser perfecto, nadie lo es. Sólo recuerda la importancia de estar, pero hacerlo realmente. Escucha, juega, abraza, comprende. No es una cuestión de la cantidad de tiempo que pasas con ella, sino de cómo haces que ese tiempo cuente.

Amo a Erick. Lo amo por todo lo que representa para mí, porque es mi mejor amigo; pero también admiro profundamente su forma de ser papá, de sentirlo desde lo más profundo de su alma, siendo el héroe que mi hija necesita.

Nota: me encanta la imagen que ilustra este post. Es un dibujo de la artista ucraniana Snezhana Soosh. Cuando vi su trabajo, me imaginé perfecto a mis dos amores. Así son, indivisibles, ternura y fuerza unidos para enfrentar al mundo.