Aberrante, poco gracioso, sobre actuado. Muchos de esos adjetivos me venían a la mente con algunas películas de Jim Carrey.

Dumb & Dumber, que para muchos fue de culto, a mí me pareció terrible, y lo mismo me pasó con Ace Ventura o Me, Myself & Irene. Y luego me sorprendía disfrutando historias como The Truman Show, Eternal Sunshine of the Spotless Mind… o Man of the Moon. ¿La vieron? Es una película sobre la vida y carrera de un comediante estadounidense de nombre Andy Kaufman, sumamente polémico y con un humor sarcástico y negro que polarizaba mucho las opiniones. Me pareció una gran película, pero nunca imaginé la historia detrás de su realización.

Bueno, pues recientemente Netflix produjo un documental con el detrás de cámaras de Man of the Moon, y ahí descubrí a un Carrey totalmente reflexivo y muy peleado con la vida. Y en su reflexión y sus respuestas, me hizo pensar mucho también a mí, pues lo escuché narrar una de esas etapas que muchos hemos pasado, en donde te cuestionas incluso quién eres realmente y qué has construido en vida, con qué objetivo y para qué. ¿Les ha pasado?

Él interpretó a muchos personajes y, para hacerlo, tomó un poco de ellos para incorporarlo a su vida, y ellos tomaron un poco de él. Y en cada nuevo papel, descubría algo de lo que no quería ser, o algo de lo que la gente esperaba que fuera… y realmente no era. ¿Qué tanto nos pasa eso a los que vamos caminando en la “normalidad” de nuestra vida?

Netflix logra un extraordinario ejercicio introspectivo de Carrey, pero al hacerlo, él vuelve al espectador un escrutador de sí mismo, reflexionando lo mismo.

Es muy poderoso verte reflejado en el otro. Y eso es lo fantástico de la ficcióm mezclada con la realidad.

Y tú que estás leyendo esto, ¿quién eres realmente? ¿Eres lo que tú quieres o lo que crees que los demás esperan que seas?

 

Nota: Acompaña este post con la súper genial canción de REM para la película, “Man of the Moon”