“Ese nazi quería entender por qué éramos como éramos, por qué nuestras ideas eran tan importantes para nosotros. “La vida está por encima de las ideas”, decía él. Yo, por supuesto, no estaba de acuerdo. Él me gritaba, me pegaba. “Qué? ¡Qué es lo que os obliga a comportaros de ese modo? A aceptar la muerte con tranquilidad? ¿Por qué los comunistas creéis que el comunismo debe vencer en todo el mundo?”. Así la guerra, así contada a través de los ojos de cientos de mujeres en el libro La guerra no tiene rostro de mujer.

Normalmente, en los libros o en las películas, vemos las guerras narradas a partir de una visión masculina, una visión de héroes y villanos, de ganadores y perdedores. Pero esta historia no es así. Svetlana Alexiévich, una periodista y escritora bielorrusa, reunió horas y horas de grabaciones de historias de mujeres protagonistas de la guerra entre Rusia y Alemania (la Segunda Guerra Mundial). La elaboración del libro inició en 1978 y no terminó sino hasta el 2004.

La gran mayoría de las entrevistadas querían fervientemente estar en el frente, apoyar a la causa… luchar por su país y sus ideales. Jóvenes de entre 16 y 18 años, la mayoría, no tenían temor de la guerra… hasta que la vivieron. Tuvieron que “aprender a odiar” para poder matar. La guerra “transforma, degrada, desalma”, y ellas son reflejo de lo que no debemos olvidar: no hay guerra que valga la pena.

Es un libro que extraordinario en donde ellas hablan “de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte”. Es un libro que confronta, que te hace reflexionar y recordar lo valioso de la vida y de la paz.

Se los recomiendo mucho.

Referencia: “La guerra no tiene rostro de mujer”, Svetlana Alexiévich, Editorial Debate, 2015.