CARMEN CONDE

Ya viene, ya se acerca, el Día Internacional de la Mujer. Y en esta fecha, muchas y muchos nos “perdemos en la textura” y comenzamos a enviar felicitaciones cual si fuera 10 de mayo. No, no, no. L@s invito a que hagamos un ejercicio serio de reflexión de por qué carajos existe este día. Y no es una celebración del feminismo a ultranza, en verdad podemos darle un sentido social, crítico y activo mucho más importante si hacemos consciencia de los avances que ha habido, de los temas pendientes, de lo que podemos aportar, además de poner una gotita de reflexión en diferentes temas que vale la pena recordar, o conocer.

Para mí, definitivamente hay un asunto que recién conocí y que aún me tiene indignada, por lo que quiero compartirlo con ustedes. Para muchos (incluyéndome), la Real Academia de la Lengua es un referente; una institución respetada y conformada por un grupo de intelectuales que se precian de tener sentido crítico y una inteligencia superior al promedio. Pero no necesariamente se refleja en su historia.

Carmen Conde es el nombre de la primera mujer que fue aceptada como parte de la Real Academia de la Lengua Española, ¡en 1976! La Real Academia fue fundada en 1713 y no fue hasta después de más de 200 años que aceptaron el ingreso de una mujer. Y por supuesto que había mujeres preparadas y con las suficientes credenciales para pertenecer al selecto grupo, pero esta sarta de misóginos decía que siendo “los ángeles del hogar”, debían estar en sus casas para velar por su familia. ¡¡Aaaaaaaaaahhhh!!! Así que hoy quiero hacer mi sencillo y quizá intrascendente reconocimiento a Carmen Conde y a las mujeres que, antes de ella, intentaron más de una vez ser parte de esta Academia:

Emilia Pardo Bazán

María Moliner Ruiz

María Isidra de Guzmán y de la Cerda

¡GRACIAS! En verdad gracias por esa entereza y por poner una baldosa más en el camino de las que ahora estamos aquí.