Es uno de los temas más complejos de abordar para los padres porque nos invaden decenas de preguntas, pero lo cierto es que hablar de sexualidad con los hijos es una prioridad para protegerlos, ayudarlos a sentir más seguros y empoderarlos con información.

¿A qué edad debo comenzar a hablar con ellos del tema? En realidad no hay una edad ideal, conforme van creciendo, las dudas van cambiando y nostros debemos adaptarnos a ello. Cuando ellos comiencen a preguntar, nosotros debemos estar preparados para responder, y hacerlo de la manera más natural y con mucho amor. En la página de Healthy Children dan una muy buena ayuda:

“Todos los días se presentan situaciones propicias para enseñar a sus hijos temas relativos al sexo. Por ejemplo, a la hora del baño, puede hablar sobre las partes del cuerpo y qué significa “privado”. Un embarazo o un nacimiento en la familia son un buen momento para comentar cómo se concibe y nace un bebé. Ver televisión con sus hijos también puede ser un buen momento para comentar las relaciones que aparecen en la pantalla. No es necesario dar un discurso. Deje que sean ellos quienes guíen la conversación y hagan las preguntas. Hable abiertamente y hágale saber al niño que puede hacerle cualquier tipo de pregunta.”

En mi caso, mi gremlin tiene 9 años y ahora sus dudas sobre sexualidad son más sofisticadas por lo que ve en las películas, o en la calle, o simplemente por lo que platica con sus amigos en la escuela. Un día, uno de sus compañeros “encontró” a sus papás desnudos en la cama… y de ahí vino la revolución en su salón… risas, preguntas, imitaciones, todos muy interesados en el tema y, por supuesto, nosotros teníamos que decir algo al respecto. No estaba segura de cómo abordar el tema de una manera sencilla, así que recurrí a lo que toda madre reporteril hace: pregunté e investigué.

Una de mis mejores amigas me recordó el libro “¿Qué es esto?” y me pareció realmente bueno. Todos los temas los aborda con total transparencia y claridad, llama a las cosas por su nombre y en ocasiones puede ser un poco incómodo, pero para mí fue ideal para leer un capítulo por noche con mi gremlin, sin ningún orden en particular, ella elegía el tema que más le causaba curiosidad y por ahí empezábamos.

Como dice la autora del libro, Cecilia Blanco, el conocimiento nos hace libres, y yo estoy convencida de ello. No le quites la oportunidad a tus hijos de ser más libres, sólo por tu temor a hablar de sexualidad con ellos. Hay montones de recursos en línea para hacerlo, sólo atrévete y dale tiempo y amor.