Sueños, propósitos, objetivos… ya no los pudo cumplir. Vi esta fotografía y lloré de rabia e impotencia porque los feminicidios en México suceden impunes, porque personas sin criterio pueden acabar con la vida de una mujer, sólo por el hecho de serlo, y lo hacen con saña, porque es su manera de sentirse fuertes y evitar pensar que son disminuidos mentales, porque son parias sociales, porque crecieron enfermos.

En nuestro país, 5 mujeres mueren al día, y las que no, viven los efectos de una cultura aún machista, que pone etiquetas y que objetiviza. Por eso todos y todas debemos levantar la voz, y sobre todo actuar, porque siempre se puede hacer algo que contribuya a gestar el cambio: sé consciente de tu manera de hablar, no te calles si te sientes agredida o si ves una agresión, educa a tus hijos con valores y pensamiento crítico, no asumas que si a una mujer la molestan en la calle es porque “se lo buscó” por su forma de vestir… no reproduzcas lo que hace daño.

Este es un tema que  nos afecta a todos, los feminicidios y la violencia contra las mujeres son temas que también afectan a los hombres… no se sientan lejanos al problema porque no lo están. Piensen, cambien, actúen. Una sociedad en descomposición es dañina para todos; una sociedad educada y con valores sólo nos llevará un mundo mejor, más allá de cualquier sesgo utópico.

En este mes concluye la exposición temporal sobre Feminicidios en México que presenta el Museo de Memoria y Tolerancia y realmente les recomiendo que vayan. No sólo porque es un montaje extraordinario, con textos e imágenes que provocan emociones profundas… sobre todo, porque te hará reflexionar, porque nos hace pensar, porque pone a la mesa un problema al que no debemos cerrar los ojos.

Como decía Eduardo Galeano, “al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.

#NiUnaMás #VivasNosQueremos