Estamos de estreno. Hoy comenzó el nuevo ciclo escolar y mi gremlin no podría estar más feliz. Y ese hecho tan sencillo me alegra y facilita la vida enormemente. Podría ser lo contario, como en el caso de muchos niños que se resisten a que terminen las vacaciones… llantos, pucheros, peleas al despertar por cinco minutos más. Así que soy una madre tranquila que no está al borde de un ataque de nervios y que les compartirá algunos tips que creo que podrían ayudar, si es que su caso este año no fue tan feliz:

  • Seguramente sus horarios están desfasados. Ayúdalo a regresar a la rutina durmiéndolo media hora antes de lo que suele acostarse en época escolar porque le costará un poco más de tiempo conciliar el sueño. El descanso es fundamental para que no amanezcan con el humor de Hulk.
  • Todos los días, al regresar de la escuela, hagan platiquen sobre todas las cosas increíbles que vivió en el día… seguro fue padrísimo volver a ver a sus amigos, o conocer a su nueva maestra.
  • Elijan juntos el lunch del día siguiente para que se sienta involucrado. Si puedes, ponle una notita o un chocolatito sorpresa para que recuerde cuánto lo quieres (si ya están muy grandes, omitir este paso para que no les dé “oso”, especialmente a los pubertos… jajajajajajaja!!… sí, hasta en eso tenemos que pensar las mamás).
  • Lean juntos. No hay nada mejor que un cuento antes de dormir porque te ayuda a pasar tiempo de calidad con tu peque, y además, lo ayudas a practicar. Lo que yo hago con mi gremlin es que leemos una página y una página, de manera que las dos participamos.

Y no quiero cerrar este post sin hacer una mención honorífica a quienes me hicieron la vida más fácil estas vacaciones: gracias a las abuelas que convirtieron las vacaciones en apapachos, historias y alberca; y gracias a Netflix por dejarme trabajar mientras pasaba días en la casa y yo tenía que concentrarme, Ever After High y Hora de Aventura llegaron a mi rescate.

Bienvenido el nuevo año escolar!!