Ya. Pasaron todas las millones de felicitaciones, buenos deseos, felicitaciones de año nuevo, comidas, cenas, festejos… ya pasó. ¿Y qué me regalé yo? ¡Muchos kilos de más! Penosamente, engrosé las estadísticas del altísimo porcentaje de los que recibimos el año cual porcinos michoacanos. ¡¡AAAhhhhh!!! Y ni hablar, a empezar como todo borrego Godín, justo en estas fechas, a retomar mejores prácticas.

Me choco, me choco, me choco. Y sé que sin duda, muchos de ustedes vivirán algo similar… mal de muchos, consuelo de tontos, diría mi abuelita, pero por lo menos se siente la solidaridad. Pues ni hablar y a darle a quienes somos parte de este bonito club de “Repuestitos Anónimos”. Ahí si ven que no sumo kilómetros y que sólo posteo de qué rico comí, le encargo que me encaminen, ok?

Se reciben consejos, porras, recetas, pensamiento positivo, tips de corredor… lo que sea su voluntad.

Sin otro particular,

Lizette, la Rollicita