Casi por casualidad, hicimos un viaje familiar a Colombia. No fue algo muy planeado, ni uno de los destinos que teníamos en nuestra lista de deseos para la próxima aventura… no. Simplemente, se cruzó una oferta extraordinaria de boletos de avión que no podía dejar pasar. Y, ¿saben qué?, fue una casualidad maravillosa. Así que si ustedes están planeando visitar este hermoso país, voy a compartirles mi experiencia, y espero que les sirva.

Tips generales:

  • Este fue un viaje en familia, así que no encontrarán tanta “rumba”
  • En un solo viaje puedes aprovechar para conocer distintas ciudades. Nosotros elegimos 3 para 7 días: Bogotá, Cartagena y Medellín.
  • ¡Viaja ligero! Nosotros sólo llevamos una maleta tipo “carry on” por persona, y fue de lo más funcional porque no hubo necesidad de registrar las maletas nunca, así que no perdimos tiempo en el registro, ni en recogerlas a la llegada.
  • Vas a caminar mucho, así que unos tenis cómodos y unas sandalias son todo el calzado que vas a necesitar.

Ahora sí, les voy a contar la primera parada: Medellín.

Al llegar al aeropuerto nos dimos cuenta que el avión aterriza en una ciudad contigua llamada Río Negro, así que el taxi que tomamos tardó 40 minutos en llegar a nuestro destino. El trayecto es maravilloso, porque al ser un valle, bajamos, y bajamos, y bajamos, y bajamos… A lo lejos veíamos miles de fachadas rojas que te regalan una vista muy linda, pues todo luce ordenado, limpio y en armonía con el paisaje. Y mientras disfrutábamos la vista, de repente, un ciclista captó nuestra atención. Se notaba concentrado y miraba fijamente hacia el frente para no perder la fuerza en esas pendientes súper inclinadas; y luego, otro ciclista, y otro más… y en algún punto ya eran grupos de ciclistas que subían con gran esfuerzo. Por supuesto que ahí comprobamos por qué los colombianos tienen a los mejores ciclistas del mundo… ¡no cualquiera sube esas pendientes! Se necesita mucha fuerza y resistencia.

ciclista

Los colombianos son gente encantadora, sumamente amables y siempre dispuestos a ayudar. ¡Hágale, pues!

Cuando llegamos al hotel tuvimos otro lindo descubrimiento: en Colombia tienen un gran gusto para la decoración de interiores. El lugar era pequeño, pero con los espacios perfectamente aprovechados decorado como una gran librería, con un ambiente de colores cálidos, con pocas habitaciones, pero espaciosas y muy lindas. Le llaman “alojamiento de autor”. No es caro, y ofrecen además el desayuno en cortesía. Aquí les dejo el link por si les interesa conocerlo: www.siteshotel.com

Si eres de los que se quedó enganchado con la historia de Pablo Escobar, aquí todo mundo estará feliz de contarte su punto de vista. Aunque han pasado varios años ya, la historia es como un fantasma que permea la ciudad y de la que muchos han aprovechado el interés de los extranjeros para crear experiencias de “turismo alternativo” ofreciéndote un paseo a la que fue su Hacienda, los lugares que frecuentaba, y otros espacios. Ten cuidado porque no siempre son fiables, así que lo mejor es que investigues muy bien antes de embarcarte en el tema. Nosotros decidimos quedarnos con la historia de los libros y las series, vinculando momentos con lo que íbamos conociendo. Así que hicimos nuestro propio tour.

El centro de la ciudad, no es tan bonito… o más bien, diría que está muy descuidado y que alberga a una gran cantidad de indigentes; aunque vale mucho la pena ir porque está la Plaza Botero, en donde podrás ver esculturas monumentales del artista y entrar al museo de Antioquia que también es un lugar imperdible en Medellín. Las esculturas de la plaza son imponentes. Si vas con niños, sólo tienes que estar pendiente, nadie te molesta, pero sí se acercan mucho a pedir dinero y venderte cosas todo el tiempo (nada que no conozcas en México).

plaza botero

El Pueblito Paisa en el cerro Nutibara es un lugar muy típico. Lindo, muy para turistas. No es especialmente espectacular, pero es una buena caminata en subida (me parece más divertido subir caminando y cansarse que subir en taxi). Es pequeño, y básicamente llegas a tomar algunas fotos, probar comida típica y quizá comprar algo de artesanía.

pueblitopaisa

También tomamos el famoso “Metrocable”, que es un teleférico que te lleva a las zonas más alejadas y altas de la ciudad, en donde están las comunas. Es un recorrido sumamente interesante en el que viajas con la gente local porque es un medio de transporte, así que es una gran oportunidad para conocer un poco, muy superficialmente, la vida cotidiana de los sectores más pobres de la ciudad. Viajas mirando de lejos, desde arriba, y no puedes evitar pensar en los episodios de violencia que se vivieron en esas calles por muchos años, laberintos que, mientras más altos están, más pobres son… Y por ahí está también la Comuna 13, que tantas historias de marginación y violencia guarda en sus calles.

Pero también Medellín tiene otra faceta: la de la moda. Desde mediados del siglo XX se convirtió en la ciudad textilera de Colombia y hoy es uno de los lugares más importantes para la moda a nivel mundial, así que no dejes de visitar algún centro comercial.

Medellín es una ciudad que enamora por su historia de lucha, de arte y de moda.