Hay paisajes que son casi imposibles de describir. Hay tantos colores, un aire tan puro y texturas tan únicas que tienes que contener el aliento por un momento para agradecer a la naturaleza que te permita estar ahí… así es Bacalar, y así es Mahahual.

Aún es un pueblo pequeño, pero Bacalar tiene todo lo necesario para vivir una gran experiencia sólo, en pareja, con familia o con amigos. Aquí es el “nacimiento de los cielos”, como bien la describe su nombre.

Nosotros nos hospedamos en un hotel-boutique llamado Oasis, y la verdad es que nos funcionó muy bien. Tiene alberca, hamacas, cocinetas, te rentan bicicletas y la atención es muy buena. No está cerca de la laguna, así que si quieres amanecer con esa vista, no te va a funcionar. Para eso, hay otras opciones también recomendables como Los Aluxes, pero todo dependerá de tu presupuesto y estilo de viaje. Te recomiendo revisar varias páginas y ver diferentes comentarios antes de decidir.

Ya estando en Bacalar, puedes iniciar por el tour a la laguna de los 7 colores, que es la segunda más grande de México. Dura alrededor de dos horas. Los cambios de colores en la laguna son espectaculares y puedes bajarte a nadar en los cenotes.

Bacalar, Laguna de los 7 colores

Los rápidos de Bacalar (que no tienen nada de rápidos), también son una visita que no te puedes perder. Está a sólo 15 minutos del centro. El agua es  súper cristalina, tiene muchos estromatolitos y rentan kayaks para avanzar hasta un espacio donde la laguna se extiende y lo único que escuchas es el aire y parece que el cielo es infinito (claro, si vas en temporada baja). Coordinarte con tu compañero para remar hasta tu objetivo puede ser toda una proeza, pero te garantizo que vale la pena y será súper divertido. La comida ahí realmente no es muy buena, así que lo mejor es consumir sólo bebidas y alguna botana, y luego irte a comer a otro lugar.

Los Rápidos, Bacalar

En el centro de la ciudad, puedes visitar el Fuerte, que aunque es muy pequeñito, la museografía está muy bien pensada pues te ayuda a entender mejor la historia del lugar y tiene semblanzas de varios piratas, como Mary Read, una pirata inglesa que cuando era niña su madre la vestía como niño y, como adolescente, también se hizo pasar como hombre para enrolarse en la marina. O Anne Bonny, pirata irlandesa que participó en el ataque de muchos barcos y fue capturada por el gobierno. Interesante para mostrar a las niñas que no sólo los hombres eran piratas.

Para cenar “La Playita” es delicioso. Yo probé pulpo a las brasas y estaba genial!

También tienes que reservar una mañana o tarde para ir al Cenote Azul. Llegas a un restaurante enorme, muy sencillo y muy ruidoso. Cuando entras no parece que serás muy feliz porque la decoración es bastante mala y la música está a todo volumen. Por eso, aunque a primera vista parece que no serás feliz, una vez que llegas a la orilla del cenote y entras a nadar, todo se te olvida y no hay más nada que disfrutar la vista y el agua deliciosa. Tienen una soga que cruza de orilla a orilla para que te sientas más seguro al cruzar, además de renta de chalecos. No te lo puedes perder.

Después de dos días en Bacalar, nos fuimos a Mahahual. Nos quedamos en un hotel horrendo llamado Porto Coral, en verdad cero remendable. Nosotros cometimos el error de hospedarnos ahi porque lo recomendaron en un video blog, pero además de estar descuidado y sucio, lo construyeron sobre un manglar, lo cual está prohibido, así que en verdad espero que cierre pronto. En fin, ya estando ahí preguntamos cuál habría sido una buena opción de hotel, y nos dijeron que 40 cañones. Y no lo dudamos, pues fuimos a cenar y la comida era verdaderamente deliciosa, además de tener una decoración muy linda.

Mahahual puede ser engañoso, pues si llegas cuando hay algún crucero de visita, estará lleno de gente, con puestos y puestos como tianguis, y quizá te sentirás abrumado. Pero aquí lo importante es irte de tour a hacer snorkel o buceo. Considera que tiene el segundo arrecife de coral más grande del mundo, así que no tendrás que adentrarte mucho al mar para ver cientos de peces de colores, tortugas, anguilas y otros animales marinos que te harán sentirte en un paraíso.

Banco Chinchorro está a tan sólo 30 km y fue declarado reserva de la biosfera por su indudable riqueza natural.

Tortuga en Mahahual (foto de Marco Handerman)